Estamos en verano, se nota en las temperaturas, en el ambiente, en las costumbres, en la actividad, en la comida, en... Se nota.
Estamos en verano. Es tiempo de vacaciones, de playa, del “chiringito”, del helado, de reencuentros con los amigos, del aperitivo, de las meriendas, de las fiestas.
Para las personas con diabetes también es tiempo de todo eso. También se nota.
Pero, por encima de todo ello, para la persona con diabetes es el tiempo de demostrar que se es un “buen diabético”. eso no quiere decir que sea el tiempo de las “restricciones”, del no poder hacer lo que los demás, del “no se puede” o “no se debe”; o, simplemente, el tiempo de “saltarse las cosas a la torera”, de los “pecados gordos”, convencidos de que ya llegará septiembre y el tiempo del “arrepentimiento” y de “volver a hacer las cosas bien”.
Para la persona con diabetes es el tiempo de poner en práctica todo lo que se sabe respecto a la diabetes, de actuar en consecuencia en cada momento, y de darse cuenta y demostrar que se puede llevar una vida normal, sin renunciar a nada, cuando se tiene una adecuada Educación Diabetológica.
Para la persona con diabetes también es tiempo de disfrutar.
Para el diabético que no tiene esa educación, es el tiempo de recapacitar, de valorar, y de plantearse, como objetivo para el próximo curso, adquirir la educación diabetológica que le permita disfrutar de las próximas vacaciones sin riesgos.
¡¡FELIZ VERANO A TODOS!!
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