Comentan la “hipoglucemia” que Belén Estaban sufrió durante la última emisión del programa MQB. Resulta cuando menos llamativo las cosas que le pasan a la Sra. Esteban en relación con su diabetes y que, sin duda, no son nada más que reflejo de un profundo desconocimiento y de una absoluta falta de educación diabetológica. No es la primera vez que le suceden circunstancias achacadas, con o sin razón, a su condición de diabética, y que en la inmensa mayoría de las personas que padecemos esa misma condición no tienen una repercusión semejante (ingresos hospitalarios por situaciones intercurrentes, desmayos en público,…). En relación con su “desplome” en la pista de baile, es preciso significar que, aun siendo la hipoglucemia una situación que se presenta y evoluciona con cierta rapidez y que precisa una pronta actuación, raramente es tan fulminante como para que ella, como diabética, o quienes están con ella en ese momento, no se percaten de que algo está sucediendo. Ciertamente, una hipoglucemia es una complicación aguda del tratamiento de la diabetes que se presenta inesperadamente y que evoluciona con relativa rapidez, pero, antes de llegar a la pérdida de conocimiento, se producen una serie de síntomas y señales que permiten actuar. Inicialmente se producen una serie de síntomas, denominados “adrenérgicos”, o de alerta, que ponen al diabético, y a quien le acompaña, sobre aviso (sudor, temblor, palidez, taquicardia,…). Es cierto que estos síntomas pueden estar ausentes en un momento determinado, o que, de acuerdo con las circunstancias que rodean a la hipoglucemia, puedan pasar desapercibidos. Pero a estos síntomas, derivados de la respuesta del organismo ante la hipoglucemia, siguen otros producidos directamente por la falta de glucosa y, por lo tanto, de energía en el cerebro y como tal condicionados por un mal funcionamiento de éste: sensación de mareo, alteraciones de la visión, alteraciones de la coordinación (psiquica y motora), alteraciones del comportamiento y de la conducta, somnolencia, sopor, y por último, pérdida de la conciencia). Resulta difícil entender que nadie en el programa se percatara de esa situación. La hipoglucemia, y menos hasta la situación que parece ser que se llego, no se produce en 2 - 3 minutos que dura el baile. Esa hipoglucemia, seguramente, se estaba produciendo desde antes, y cualquier diabético sabe (o debe saber) que lo último que hay que hacer en esas situaciones es “esperar y dejarla estar, sin actuar”. Cualquiera sabe que “un par de azucarillos hubiera solucionado el tema”, o acaso no los tenía? Hay, pues, muchas cosas que, desde el punto de vista de una persona con diabetes, no son concebibles. Desde estas líneas, y desde la asociación de Diabéticos, se debe pedir, y se pide, a la Sra. Esteban que deje de “utilizar” la diabetes y su condición de diabética; que no intente abanderar una causa en la que está haciendo mucho perjuicio a las personas con diabetes, mucho más daño que beneficio; que hay millones de personas con diabetes que estamos llevando una vida completamente normal, con una actividad social, física, mental e intelectual mucho mayor que la suya y sin que la diabetes suponga ningún problema ni dificultad: Y debemos recomendarle que, ante todo, siga un programa de Educación Diabetológica, que aprenda sobre la diabetes y sobre su diabetes. Su salud presente y futura se lo agradecerá. Y los diabéticos de toda España también
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